Es un hecho que el paso del tiempo y el avance de la tecnología influyeron en los cambios que el mercado de servicios financieros ha experimentado en los últimos años; sin embargo, a puertas de una nueva década, este 2020 trae más exigencias para el sector. 

Estamos en una época donde no solo cambian los procesos, sino también los clientes. Hoy buscan calidad antes que cantidad, con una fácil interacción a través de plataformas digitales, y es deber de las instituciones estar actualizadas para responder favorablemente por todos los canales de comunicación posibles, de ponerse al corriente y adaptarse a las nuevas exigencias, si es que aún no lo hicieron.

Si bien varios de estos cambios ya están siendo implementados, o por lo menos ya se habla de ellos, hicimos un top de los cinco principales desafíos para el sector en esta era:

  1. Innovación: de nada sirve quedarse en el molde, la tecnología vino para que las empresas se reinventen. Aunque tampoco se trata de “lanzarse al agua” porque sí, sino de realizar un análisis del camino a recorrer y una estrategia que permita una buena experiencia de transformación digital que mejore la relación con el usuario en lo que respecta a la calidad del servicio.
  2. Infraestructura: para que la innovación sea posible, se necesita optimizar todos los canales y herramientas digitales posibles. Por ello, es clave ofrecer productos y servicios con base tecnológica que se ajusten a las necesidades del cliente y que, bien utilizadas, puedan potenciar la ventaja competitiva.
  3. Fintech: creadas en un entorno digital, llegaron para revolucionar el sistema financiero, tanto que hasta se la considera como un obstáculo para la banca actual debido a su considerable ventaja tecnológica; sin embargo, no debe ser así ya que, con una buena estrategia digital, la banca podría prosperar y tomar el control de sus propios destinos digitales.
  4. Millennials: principales clientes y productores de esta era, son los consumidores digitales que determinan las dinámicas y tendencias de consumo y relacionamiento entre la banca-usuario en esta época. El principal desafío es conocer a fondo su perfil para crear los productos digitales que necesitan dentro del sector.
  5. Ciberseguridad: si bien no es un tema nuevo, no podemos dejar de hablar de esto. La transformación digital demanda una serie de cambios profundos donde la mantener seguridad y la agilidad transaccional de los servicios de la banca es la orden del día y uno de los temas de mayor discusión, ya que también se habla de manejar adecuadamente los datos, mejorar la autenticación de los mismos y la navegabilidad de la web o las apps, siempre cuidando de un posible hackeo o fraude cibernético.

No se puede negar que la transformación digital para la banca va más allá de migrar a modelos digitales, sino que estos tienen que estar acompañados de un cambio de mentalidad. En esta era el objetivo es llegar a los usuarios de una manera más ágil, eficiente y oportuna, superando las exigencias en la eficiencia y en las formas de relacionamiento, ajustándose a un entorno totalmente digital.

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